Como en el post anterior comente, no se necesita ser gran sabiondo para poder disfrutar de la cocina con gran satisfacción, ya que esta percepción obliga a quien lo hace, a tener muchos más amplios horizontes.
1. Nunca se debe tener por cierta una idea hasta que uno mismo no lo investigue a fondo: en el caso de insumos, muchos de ellos oriundos, nadie los estima, hasta que se dan un lugar preponderante, y hasta de mitos son protagonistas, no teniendo certeza de que sean ciertos.
2. Jamás pensar que lo propio es lo único, lo mejor, lo insuperable (aunque lo sea): esto es común a cualquier gastronomía, todos nos sentimos como los auténticos, los innovadores, los primeros y no siempre es así. También nos sentimos grandes cuando pensamos que nosotros le dimos muchos regalos culinarios al mundo y la verdad es que en muchos casos debemos compartir créditos con los que nos conquistaron, aunque las verdades duelan.
3. No perder el piso sobre las adecuaciones: me refiero a esto sobre las fusiones.
4. Darse la oportunidad: Nunca dejemos de atrevernos a probar algo nuevo, ya que detrás de ese " no me atrevo", o " yo nunca", pueden estarse perdiendo de cosas fabulosas.
5. Experimentar: Muchos son los que le agregan azúcar al café, o limón a los consomés, ¿pero sabes lo que te pierdes al hacer este tipo de cosas?, pruébenlo y después conversamos...
6. Comer degustando: Algo que normalmente se hace, sólo que con otros ojos, otra nariz y otra boca, si de todas formas lo vamos a hacer, por que no hacerlo bien. Detectar sabores, buscar texturas, identificar olores, sobre todo, saborear nuevos platos aun en diferentes presentaciones, eso es algo maravilloso.
7. Estudiar constantemente: Cuando uno toma pisco, puede disfrutarlo o no, más cuando uno se entera que para que se logre tener ese, nuestro aguardiente de los dioses en los labios debieron pasar varios meses. Eso es otro tema, porque cuando uno entiende o bueno, trata de entender los orígenes de las cosas, esas "cosas" se transforman y de gusano se transforman en mariposas, ¿o no vale la pena entonces, conocer la esencia de aquello que se transforma? muchos no entienden la verdadera magia de la cocina hasta que no la valora en su dimension y eso, con mucho, solo se logra con el estudio.
1. Nunca se debe tener por cierta una idea hasta que uno mismo no lo investigue a fondo: en el caso de insumos, muchos de ellos oriundos, nadie los estima, hasta que se dan un lugar preponderante, y hasta de mitos son protagonistas, no teniendo certeza de que sean ciertos.
2. Jamás pensar que lo propio es lo único, lo mejor, lo insuperable (aunque lo sea): esto es común a cualquier gastronomía, todos nos sentimos como los auténticos, los innovadores, los primeros y no siempre es así. También nos sentimos grandes cuando pensamos que nosotros le dimos muchos regalos culinarios al mundo y la verdad es que en muchos casos debemos compartir créditos con los que nos conquistaron, aunque las verdades duelan.
3. No perder el piso sobre las adecuaciones: me refiero a esto sobre las fusiones.
4. Darse la oportunidad: Nunca dejemos de atrevernos a probar algo nuevo, ya que detrás de ese " no me atrevo", o " yo nunca", pueden estarse perdiendo de cosas fabulosas.
5. Experimentar: Muchos son los que le agregan azúcar al café, o limón a los consomés, ¿pero sabes lo que te pierdes al hacer este tipo de cosas?, pruébenlo y después conversamos...
6. Comer degustando: Algo que normalmente se hace, sólo que con otros ojos, otra nariz y otra boca, si de todas formas lo vamos a hacer, por que no hacerlo bien. Detectar sabores, buscar texturas, identificar olores, sobre todo, saborear nuevos platos aun en diferentes presentaciones, eso es algo maravilloso.
7. Estudiar constantemente: Cuando uno toma pisco, puede disfrutarlo o no, más cuando uno se entera que para que se logre tener ese, nuestro aguardiente de los dioses en los labios debieron pasar varios meses. Eso es otro tema, porque cuando uno entiende o bueno, trata de entender los orígenes de las cosas, esas "cosas" se transforman y de gusano se transforman en mariposas, ¿o no vale la pena entonces, conocer la esencia de aquello que se transforma? muchos no entienden la verdadera magia de la cocina hasta que no la valora en su dimension y eso, con mucho, solo se logra con el estudio.
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