Entre Fotos y Odas

El Perú está de moda en el escenario mundial. No por el fútbol, tampoco por el voley, pero sí por la gastronomía. Para muestra un botón: El peruano Eitan Abramovich acaba de ganar el 1er premio, Fotógrafos profesionales, con su grupo de fotos "Cosecha de papa autóctonas".


Para los peruanos la papa es un ingrediente básico en su dieta diaria. La Papa combina muy bien con el atún, con el queso, con los anticuchos, con el pollo a la brasa, con el ceviche, etc.


Nuestra gran variedad de papas merecen un homenaje y lo hacemos presentando algunas fotografías de nuestro compatriota Eitan Abramovich y un extracto del poema "Oda a la Papa" del siempre querido Pablo Neruda.



ODA A LA PAPA

PAPA,
te llamas
papa
y no patata,
no naciste castellana:
eres oscura
como
nuestra piel,
somos americanos,
papa,somos indios.
Universal delicia,
no esperabas
mi canto,
porque eres sorda
y ciega
y enterrada.
Apenas si hablas
en el infierno
del aceiteo cantas
en las freiduras
de los puertos,
cerca de las guitarras,
silenciosa,
harina de la noche
subterránea,
tesoro interminable
de los pueblos.

Pablo Neruda, Extractos de "Oda a la papa"

El Sabor Extra de los Condimentos




Entendemos como condimentos las substancias alimenticias que utilizamos para sazonar, mejorar o realzar el gusto de los alimentos, haciéndolos más apetitosos, más digeribles, para conservarlos mejor o aun, para complementar o lograr armonía entre todos los ingredientes de la preparación sin alterar el sabor natural de lo que se cocina.
De ese modo el término comprendería casi todo lo que utilizamos para preparar un plato, aparte de los ingredientes principales, aunque en algunos casos algo que es corrientemente utilizado como condimento pasa a ser un ingrediente e inclusive, llegar a convertirse en el ingrediente más importante. Tal es el caso del ají en la comida mexicana, de la cebolla en la sopa de cebolla, del ajo en la sopa de ajo, etc.


Si buscamos nutrientes o valor dietético en los condimentos (sal, vinagre, hierbas aromáticas, especias...) algo hay, pero siempre en cantidades insignificantes. Y ese es precisamente uno de sus rasgos definitorios: añaden color y sabor a los alimentos sin alterarlos sustancialmente.


Conseguir platos apetecibles y sabrosos, orginales o llamativos, mediante el uso de condimentos, es cuestión de técnica y sapiencia culinaria, que nos permitirán elegir correctamente los condimentos que transforman una receta mediocre en un plato especial.


Condimento es en realidad un término muy vasto que comprende las hierbas (cebollín, perejil), las especias (canela, ajonjolí), los aromas y esencias (esencia de vainilla, de almendras) sazonadores (glutamato monosódico), preservativos (sal, vinagre), extractos (extracto de carne), salsas (salsa inglesa, de tomate, picante), edulcorante y siropes (papelón, melaza), productos industriales de acompañamiento (mostaza, encurtidos), colorantes naturales (onoto, caramelo), espesantes (harina, maicena), inclusive vinos, quesos, flores. La lista podría ser interminable.


Los condimentos contribuyen en buena parte a caracterizar lo que podemos denominar "sabor nacional", es decir, la sazón o gusto con el que cada pueblo se siente más satisfecho, más a gusto. Por ejemplo, la mantequilla para el francés, el aceite, el ajo y el azafrán para el español, el queso parmesano y el tomate para el italiano, la mostaza para los ingleses, la crema para los escandinavos, el ají para el mexicano, la salsa Ketchup para los norteamericanos, la paprika para los húngaros, el yogurt para los rusos y centroeuropeos, el sofrito para los venezolanos que, a su vez es una mezcla de varios condimentos.


Un condimento puede ser natural o de preparación previa, doméstica o industrial y así ha sido desde muy antiguo: el garum de los romanos, el nuoc man de los vietnamitas, el garam masala o curry de la India, el kefir del Medio Oriente, el dashi y la salsa de soya del Japón, el glutamato monosódico de la China y, el sofrito en Venezuela.


El condimento no es un recurso artificial como puede ser, por ejemplo, el consomé concentrado o el adobo industrial que uniformizan la comida en detrimento de la calidad, que por eso conviene evitar, sino que responden a hábitos alimentarios y, no por industrial, debe condenarse, como en el caso de la leche en polvo, por ejemplo, que sin ser idéntico al producto original ofrece simplificación, fácil transporte y obtención en cualquier parte sin desmejorar la calidad ni modificar apreciablemente el gusto del producto final. Sobre las hierbas y las especies, específicamente, nos referiremos en otra oportunidad.


Por estas semillas, raíces, hojas, bayas, cortezas y minerales, los hombres se mataron, se aventuraron a descubrir lo desconocido: islas misteriosas, países, continentes. La llegada larga, peligrosa, a través de los caminos de las especias, provocó precios consecuentes hasta el siglo XVII, y su uso beneficiaba de un verdadero estatuto social.


Hierbas Aromaticas


Las hierbas aromáticas se usan en la cocina tanto con fines gastronómicos como con la intención de conseguir los beneficiosos efectos que algunas plantas medicinales podrían generar en nuestro organismo. Se han de emplear siempre en dosis controladas y teniendo en cuenta sus posibles efectos secundarios. Su delicado sabor puede reemplazar, incluso con ventaja, al de muchas especias. A excepción del laurel, que se usa en seco, las hierbas aromáticas aportan más sabor y aroma a los platos si son frescas. Gracias a los aceites esenciales que contienen, constituyen un acompañamiento idóneo para los alimentos. Sus propiedades son:
Eupépticas (tonifican los procesos digestivos y facilitan la digestión): eneldo, alcaparras, laurel, salvia, romero, perejil, albahaca, tomillo, comino, ajedrea.
Carminativas (evitan o reducen los gases intestinales): eneldo, hinojo, laurel, tomillo, anís verde, orégano, ajedrea (sustituto, más saludable, de la pimienta).
Antisépticas (inhiben el crecimiento de los microbios): ajo, limón, tomillo, salvia.


Condimentos ácidos
Vinagre: Se obtiene por fermentación del vino de uva, aunque también los hay de manzana, frambuesa¿ y puede estar aromatizado con hierbas. Por su acidez, su consumo no está indicado en personas de estómago delicado, pero utilizado con mesura aporta un contrapunto interesante en aliños, verduras, pescados a la plancha y en algunas salsas. Limón: Reemplaza, y con ventaja, al vinagre. Realza el sabor del pescado blanco y le confiere firmeza si se macera en crudo. En la elaboración de postres dulces, el limón corrige sabores demasiado dulces, o aporta contraste cuando las frutas utilizadas adolecen de poco sabor. para quien sigue una dieta de protección gástrica, el limón es más adecuado en los aliños que el vinagre. Añadido su jugo a los platos, encubre en parte la falta de sal, lo que agradecen quienes han de respetar una dieta hiposódica, baja en sal.


Especias
La mayoría de las especias estimulan los procesos digestivos y evitan las flatulencias, pero resultan excitantes e irritan la mucosa gástricas. Es por ello que deben emplearse en muy poca cantidad. No conviene que los incluyan en su dieta quienes padecen de estómago delicado (gastritis, úlceras¿), pero son interesantes para regímenes hiposódicos, ya que concentran bastante sabor y pueden sustituir en parte a la sal. Chile: Fruto de sabor muy picante, debido al alcaloide capsaicina. Se desaconseja su uso en caso de úlcera gastroduodenal, gastritis, colitis ulcerosa y hemorroides.Pimienta: Frutos secos con cáscara (pimienta negra) o sin ella (pimienta blanca) que provienen de un arbusto originario de la India. Su sabor picante, más intenso en la pimienta negra, se debe al alcaloide piperina, que estimula la producción de jugos digestivos a base de irritar e inflamar las mucosas digestivas. Pimentón: Pimiento rojo, seco y molido. Si es picante, se debe añadir a los guisos en muy pequeña cantidad, por su concentrado sabor.
Clavo: Posee propiedades aperitivas y carminativas, aunque en dosis elevadas irrita el conducto digestivo.
Jengibre: De sabor dulce e intensamente aromático, se emplea en guisos y para frutas en conserva. Durante el procesado y almacenamiento del jengibre, el gingerol (principio picante), se transforma en otro compuesto con sabor picante más intenso.


El ajo, la cebolla y otros condimentos aliáceos
Son de digestibilidad difícil, sobre todo cuando se emplean crudos o rehogados en aceite. No conviene que los ingieran de ese modo quienes tienen estómago delicado. Cocidos resultan más suaves, de ahí que se pueda utilizar cebolla o puerro como aromatizantes de un caldo.
Ajo: Su sabor picante reemplaza al de las especias más fuertes. Ofrece muchas propiedades: antiséptico, diurético.
Cebolla: Si se emplea cruda para ensaladas, debe dejarse en remojo en agua fría para que no resulte demasiado fuerte. También se puede emplear cebolleta, más suave que la cebolla. Puerro: Más dulce y suave que la cebolla. Chalota: Más suave que la cebolla y el ajo


Preparados a partir de especias
Son muy sabrosos, pero su uso habitual puede provocar dispepsia (indigestión) y gastritis, especialmente en personas con estómagos delicados.
Curry: salsa picante que contiene pimienta, jengibre, clavo, nuez moscada, cúrcuma y hasta 14 ingredientes más. El curry comercial lleva sal, por lo que no debe emplearse en dietas bajas en sodio.
Mostaza preparada: se elabora con semillas de mostaza trituradas, vinagre, sal y cúrcuma (colorante amarillo extraido de una planta del mismo nombre) o azafrán, que le otorgan el color amarillo. Las semillas de mostaza más fuertes se obtienen de la mostaza negra y liberan su sabor picante cuando se mojan. La mostaza comercial lleva sal, por lo que no debe utilizarse en dietas hiposódicas.
Ketchup: mezcla de tomate, vinagre, azúcar y especias.
Salsa tabasco: mezcla de chiles, vinagre y especias. Muy picante.
Salsa Worcestershire: con melaza de caña de azúcar y especias picantes. Se usa para aromatizar hamburguesas y otras carnes.


Ventajas de los condimentos
Son aperitivos: estimulan el apetito, ya que al aumentar el sabor y aroma de los platos incitan a comer más. Aumentan las secreciones digestivas: provocan un incremento en el volumen de las secreciones que normalmente se vierten al conducto digestivo (desde la saliva hasta el jugo intestinal), necesarias para la digestión. Reducen la flatulencia: muchas hierbas aromáticas contienen esencias de acción carminativa, ayudan a disminuir los gases intestinales. Pueden sustituir a la sal: permiten reducir la cantidad de sal que se añade a los alimentos, lo que es muy positivo para hipertensos y quienes padecen insuficiencia cardiaca o renal. Favorecen la conservación de los alimentos: el tomillo, el chile y especias como el clavo o la canela, poseen propiedades antifúngicas, al inhibir el crecimiento de hongos.


Inconvenientes de los condimentos
Irritan la mucosa del estómago: las especias picantes logran una mayor producción de jugo, especialmente del gástrico (en el estómago) como consecuencia de la irritación o inflamación que causan en la mucosa del estómago. Alergias: son numerosos los casos de alergia facial (picor de nariz, estornudos, tos), digestiva (dolores abdominales, picor anal) o cutánea causados por contacto con la piel, por inhalación del polvillo que desprenden o por ingestión de diversas especias. Habituación: el sentido del gusto se habitúa a las especias, con lo que los alimentos en su estado natural resultan insípidos y se precisa aumentar la cantidad para obtener la misma sensación. Ocultan el deterioro de los alimentos: antes de que existieran los modernos métodos de conservación (refrigeración, congelación, aditivos...), las especias se usaban para enmascarar el mal estado de alimentos contaminados o en descomposición, especialmente carnes y pescados. Aumentan la necesidad de ingerir líquido con la comida, lo que diluye los jugos gástricos y hace más lenta la digestión de los alimentos.


Fuente: alimentacion-sana.com.ar

Cocina de mercado.

EL CHEF FRANCÉS HERVÉ GALIDIE PREPARA UN MENÚ DEGUSTACIÓN QUE PROMETE ROMPER ESQUEMAS"




Por Catherine Contreras


Poco antes de la década de los setenta, el chef francés Paul Bocuse (entonces ya con tres estrellas Michelin) empezó a hablar de la cocina de mercado, devolviéndoles a los productos aquello que la naturaleza les dio: el sabor original, la frescura y la calidad que otorga una buena cosecha de temporada.


Estos fueron los lineamientos de la nueva cocina francesa. Pautas para preparaciones más ligeras, sanas y creativas, que chefs como Roger Vergé y Alain Ducasse --con su símil llamado cocina del sol-- se encargaron de apoyar y multiplicar a través de seguidores como Hervé Galidie, un francés cuyas buenas prácticas culinarias hicieron que el restaurante Le W de París obtuviera en el 2000 una estrella de la famosa guía roja.


Es con este estilo que el actual chef y dueño de Hervé Bistro Contemporáneo maneja su carta y la propuesta de menú degustación que presentará hoy y el próximo jueves 23, cuando se realicen las dos primeras cenas-maridaje del ciclo Nueva Cocina de Autor Panuts.


LA CARTA


Bajo el título "París/Lima: La Cuisine du Marché", Hervé iniciará la cena con el delicado sabor de las conchas de abanico, que presenta en un carpaccio en que el aliño combina mango verde, shiso (hoja japonesa) y jalea de cítricos, entrada que maridará con el Muga Blanco fermentado en barrica. A continuación, Hervé rescata los camarones de Marcona, cuya cabeza y pinzas saltea con cebolla china, láminas de hinojo y reducción de naranjas (el Señorío de Nava tinto marida este plato), para luego llevar a la mesa una corvina sazonada con insumos como la sal de Maras (Cusco) y la pimienta de Sarawak (Malasia), la papa negra (mariva) y el ciboulette (cebollino), maridado con un Ánima Negra AN/2.


El vino Achával Ferrer Quimera 2005 sigue con el cochinillo de leche de Pachacámac, y el Malamado cierra esta experiencia con una tarta de chocolate bitter, camu camu y helado casero de albahaca.

Cocina peruana en Montevideo

EL CHEF SEBASTIÁN CAVENECIA LLEVÓ A URUGUAY EL SABOR DE SU GASTRONOMÍA. LA CITA SE REALIZÓ EN EL CENTENARIO BAR TABARÉ"

En diciembre pasado, Los Cave-necia conquistaron por primera vez los paladares de los comensales de Montevideo, una ciudad dominada por la gastronomía rioplatense, aquella de sabores tan típicos como el asado de res y otros platos con influencia italiana y española, producto de la migración.

Nueve meses más tarde, el chef Sebastián Cavenecia volvió a ser invitado a esta ciudad, para participar en un ciclo de cocina peruana, promovido por la Embajada del Perú en Uruguay. El escenario para esta cita gastronómica fue el centenario Bar Tabaré de Montevideo, una histórica casa cuya construcción data de 1919 (antiguamente era un almacén) y que se ha convertido hoy en uno de los rincones gastronómicos y culturales que más atrae a los uruguayos y turistas extranjeros (de hecho, el año pasado la revista "Newsweek" eligió al café bar Tabaré como uno de los mejores restaurantes del mundo).

Allí el joven chef del restaurante Los Cavenecia ( www.loscavenecia.com) ofreció un variado menú que reveló a los asistentes su estilo (cocina de autor basada en la gastronomía peruana), con un menú de entradas, platos de fondo (fríos y calientes) y postres, todo precedido por un pisco sour y preparado gracias al apoyo del equipo de cocina del local. La experiencia, según contó el chef, dejó una estela de buen sabor en los comensales que degustaron una cocina muy diferente a la uruguaya.

Entre ollas, calderos y fogones


La calidad de las ollas y utensilios que utilizamos a diario al cocinar --y digo usamos, porque yo también le entro a la cocina de vez en cuando-- incide directamente en el sabor, la consistencia y el feliz término de una receta. Una sartén defectuosa, por ejemplo, quemará sus alimentos, y una cuchara de material inadecuado podría desprender partículas de las sartenes, cacerolas u ollas con antiadherentes, que, a la larga, le causarán más de un dolor de estómago.
Y en esto coincidimos con Ron Kalenuik, conocido afectivamente en el mundo de la gastronomía como Chef K, quien en uno de sus libros de recetas internacionales destaca la importancia de escoger bien las herramientas de cocina, pues algunos pueden agregar nutrientes y reducir o incrementar su pérdida durante la cocción, hacer más intensos los olores naturales de ciertos alimentos o hacer que estos nos contraigan rápidamente el estómago.

MATERIALES DE USO COMÚN

Las ollas de aluminio, por ejemplo, son ligeras y conducen bien el calor, lo que normalmente apreciamos, pero hacen que algunos vegetales huelan de más. Es el caso del repollo, del brócoli y de la coliflor, entre otros. Estas ollas tienen la dudosa virtud de que al interactuar con algunos vegetales de color blanco los tornan de un color amarillento poco deseable. ¿Lo había notado?
Con el uso, después de algunos años, el aluminio podría empezar a desprenderse y a acumularse en nuestro organismo. Entre los síntomas por contaminación con este metal está la irritación gastrointestinal, bloqueo de la absorción del fósforo y estreñimiento (para más información consulte: http://www.nutricion.pro/).
De otro lado, las ollas de cobre calientan de forma estable y moderada. Pero el cobre es un metal potencialmente riesgoso. Siempre que cocine con ollas de este material verifique que en el manejo diario no se hayan dañado. Si logra ver líneas color naranja entre el color metálico tradicional, deséchelas inmediatamente por precaución.


CERÁMICA, VIDRIO Y ACERO

La virtud de las ollas de barro es su porosidad o la capacidad de permitir que el vapor excesivo escape de la olla, y deje solo la humedad necesaria para hacer que los alimentos se cuezan mejor. Pero la mayoría de ollas de cerámica vienen decoradas o revestidas de un barniz que las hace menos porosas y más peligrosas, pues algunos pigmentos usados en el barniz que las cubre contienen plomo. Si quiere comprar ollas de este material, tenga la precaución de que estén certificadas.
En cuanto al vidrio, diremos que es un material neutral, que no reacciona con los alimentos, pero es muy delicado, y las ollas pueden quebrarse fácilmente.
Ahora bien, si tiene ollas y sartenes con antiadherente, le recomendamos mantenerlas siempre intactas, sin rayaduras en la superficie pues, de lo contrario, pequeñas partículas de este material se desprenderían del utensilio y serían fácilmente ingeridas.
Si tiene ollas de acero inoxidable, prefiera las de acero quirúrgico. Duran un poco más.

Fisiologia del gusto

  1. El universo existe solamente debido a la vida, y todo ser vivo se alimenta.
    Los hombres se alimentan pero solamente los hombres de la distinción saben comer.
  2. El destino de una nación depende de la manera de la cual se alimenta.
  3. Dime lo que comes y te diré quien eres.
  4. El creador, por el hombre condenado a comer para vivir, invita a que lo hagan con apetito, y a recompensarse con placeres.
  5. La debilidad para el buen alimento es un acto del juicio por el cual damos preferencia a las cosas que son agradables al gusto, sobre las que no tienen esa calidad.
  6. Los placeres de la mesa son para todas las edades, para todas las condiciones, para todos los países, y para todos los días; pueden ser asociados a el resto de los placeres, y siguen siendo el pasado para consolarnos de su pérdida.
  7. La mesa es el único lugar adonde uno nunca consigue aburrirse durante la primera hora.
    El descubrimiento de un plato nuevo hace más para la felicidad de la humanidad que el descubrimiento de una estrella nueva.
  8. Los que comen demasiado o se emborrachan no saben comer o beber.
  9. La clasificación del alimento va del más sustancial al más ligero.
  10. La clasificación de bebidas va del más templado, al más aromático.
  11. Un postre sin queso es como una muchacha bonita tuerta.
  12. Uno puede llegar a ser un buen cocinero, pero buen asador se nace.
  13. La cualidad imprescindible de un cocinero es la puntualidad; debe también ser la de sus huéspedes.
  14. Esperar un último huésped demasiado tiempo es una carencia de consideración para los otros huéspedes.
  15. Una persona que recibe a amigos, y que no brinda ningún cuidado personal a la comida que está preparada para ellos, no es digna tener amigos.
  16. La señora de la casa debe cerciorarse de que el café sea excelente; y el amo de la casa que los alcoholes están de la primer calidad.

TURISMO GASTRONÓMICO REPRESENTA EL 5% DEL TURISMO RECEPTIVO DEL PERÚ


Los tours gastronómicos hacia el Perú representan el cinco por ciento del turismo receptivo en el país, es decir, unos 30,000 extranjeros, principalmente de Chile y Ecuador, arriban al Perú sólo a degustar la comida peruana, informó la Cámara de Comercio de Lima (CCL).Igualmente, un estudio realizado por la Comisión de Promoción del Perú (Promperú) determinó que el 91 por ciento de los turistas extranjeros califica a la comida peruana entre buena y muy buena.
Por ello, la CCL consideró que el Perú debe aprovechar la excelente percepción que tienen los turistas extranjeros con respecto a la comida peruana pues el objetivo de vender la cocina nacional no es sólo difundir el nombre del país por el mundo, sino abrir un abanico de fuentes de ingresos para los peruanos.
Los tailandeses, por ejemplo, reciben más de 6,000 millones de dólares anuales por concepto de exportaciones de alimentos, y más de 1,600 millones en vajilla para restaurantes.
"Sin duda alguna el sector turismo, que agrupa a la gastronomía, tiene un gran potencial que aún no se ha aprovechado al máximo", manifestó.
Recordó que en abril del 2005 la gastronomía peruana fue oficialmente declarada Producto Bandera, lo cual apuntaba a convertirla en un producto de exportación no tradicional.
Además, el Estado peruano ha promovido la toma de conciencia entre la población sobre la importancia de la cocina nacional al declarar oficialmente al Perú como "Capital Gastronómica de América".Esta pasión por las delicias gastronómicas del Perú se está esparciendo aceleradamente por el mundo con presencia notoria en Chile, Centroamérica, Estados Unidos y Rusia.Según la revista británica The Economist, que afirma que la cocina peruana está entre las 12 mejores cocinas del mundo, el Perú está encaminado hacia la excelencia culinaria.Dicha publicación indica que esto se debe a la extraordinaria biodiversidad del país casi inalcanzable en muchos otros países, pues es posible conseguir una vasta variedad de insumos alimenticios dentro de las fronteras a precios bajos y de buena calidad.
Asimismo, otra de las razones del éxito de la gastronomía peruana se debe a las fusiones de las cocinas de las diversas culturas inmigrantes, mezclando sabores asiáticos, europeos y africanos con sabores indígenas de más de 3,000 años de antigüedad."Lamentablemente fuera de los exclusivos círculos de los sibaritas internacionales, las bondades de nuestra comida son ignoradas en los principales mercados del mundo", comentó la CCL.
Mencionó que según los estudios sobre el consumo de comidas étnicas, producidos por la National Restaurant Association, con base en Washington, la gastronomía peruana brilla por su ausencia, confundida dentro del saco de comidas latinoamericanas.
En contraste, comidas como la etíope, la caribeña o la coreana figuran con nombre propio. (Andina).


Fuente: articulo en un periódico en Buenos Aires

“Lo más emocionante de la cocina peruana es su despertar en el mundo”

Entrevista a Felipe Antonio Custer, autor del libro The Art of Peruvian Cuisine

¿Cuáles son las tendencias más resaltantes de la gastronomía peruana actualmente?
La parte más emocionante del desarrollo de la cocina peruana en este momento es su despertar y descubrimiento en EEUU y Europa, incluso más que lo que está pasando en el Perú, aunque esto también sea muy rico e interesante. El nivel en el que se reconoce la comida peruana hoy es “el día y la noche” comparado con el año 2000. En esa época, tú hablabas de eso con cualquier persona en Miami o en Nueva York y te decían: “¿Qué, la comida peruana es buena? ¿Es como la mexicana?”. El problema que estamos empezando a superar ahora es que, durante mucho tiempo, la mayoría de restaurantes peruanos en el exterior han sido muy pequeños y no muy buenos. Pero si revisas la guía Zagat del 2006, le dio al Francesco de Miami 29 puntos sobre 30 en calidad de comida, y yo creo que el local de Lima es marginalmente superior. Ningún otro restaurante en la zona de Miami y Fort Lauderdale tenía ese puntaje, que era igual al de La Bernardin, que para mí es el mejor restaurante de Nueva York.

¿Cómo está posicionada la comida peruana en le extranjero?
Antes no se tenía idea de cómo era. Es más, quienes habían viajado a otros países creían que la cocina peruana era regional, como sucedía en esos lugares, en el sentido de que las cocinas de Ecuador, Chile o, incluso, Argentina, son casi de provincia, platos descendidos de las culturas prehispánicas más los platos de casa de los españoles, como un guisado, un estofado, un pastel de choclo. Entonces, cuando vienen al Perú y ven el nivel de refinamiento, se dan cuenta de que somos una de las dos grandes cuisines propias de América, junto con la mexicana. Por ello, la comida peruana se puede colocar en un segmento premium. Por ejemplo, se viene relacionando mucho a la comida peruana con Nobu, que sirve platos peruano-fusión.

¿Y otros formatos podrían funcionar, como el caso de Pardo’s Chicken en Manhattan?

No me sorprendería que Pardo’s tenga éxito, pues yo mismo tuve un restaurante de pollo a la brasa en Miami que obtuvo unas críticas muy buenas. A la gente que iba a comer allí le parecía verdaderamente gourmet. La comida criolla también es muy exportable hacia EEUU, que tiene 40 años comiendo tex-mex y está dispuesto a comer cosas picantes y condimentadas. Les podemos presentar toda la variedad de platos criollos.

¿Los restaurantes de hoteles pueden competir con los tradicionales en un país como el Perú, con una “movida” gastronómica tan importante?

En París, donde uno pensaría que eso es imposible, desde hace 15 años se viene dando todo el movimiento hacia hoteles boutique y que en ellos haya un restaurante con un chef extraordinario. De hecho, actualmente de cada nueve restaurantes con tres estrellas Michelin en París, cuatro o cinco están dentro de hoteles. Evidentemente, es imposible que estén permanentemente llenos con los huéspedes del hotel, así que se ve mucha gente de la calle o de otros hoteles comiendo en ellos.